Al revisar los cosmetiqueros de cientos de mujeres, nos hemos dado cuenta que uno de los principales errores es no saber escoger la base.
Pero, elegir la base perfecta no es tarea fácil. Hay muchísima variedad de productos en el mercado, distintos formatos, tonos, y cobertura.
Para aclarar un poco el tema, les dejo los 3 puntos fundamentales que debemos tener en cuenta al escoger una base de maquillaje.

1. Tipo de Piel
La base tiene que ser acorde al tipo de piel que tenemos, de esta manera nuestra piel se va a ver y sentir más cómoda. Si sientes la piel tirante, reseca o demasiado oleosa al usar base, es porque no es la indicada para tu tipo de piel.
Las personas con piel seca deben usar bases que ayuden a mantener la hidratación, y que idealmente aporten luz. Si tienes piel grasa, la base debe ser libre de aceites y ojalá con acabado mate, para evitar los brillos oleosos.
En pieles mixtas es preferible ocupar bases hidratantes y preocuparse de matificar con polvos translúcidos la zona T.
Para saber si la base es la indicada para nuestra piel es muy importante el cómo se sienta, y cuánto nos dure. La base debe ser un aliado de nuestra piel, hacerla

2. Tono de Piel
El objetivo de la base de maquillaje es emparejar el tono de la piel, no hacernos ver más bronceadas. Este es quizás el principal error que cometemos.
Para que la base se funda de manera perfecta con nuestra piel es fundamental aplicar el color correcto. Y el tono correcto es el que más se parezca a nuestra piel.
Lo que funciona muy bien es probar el color en la línea de la mandíbula. De esta forma vemos que no haya mucha diferencia con el cuello y escote, y es un sector del rostro donde el tono es más parejo.
Si la base “desaparece” al aplicarla es que el color es el correcto. Si vemos una mancha más clara u oscura es porque no es el tono indicado.
El tono perfecto se funde con la piel, y no será necesario bajar la base por el cuello, maquillar las orejas, ni se verá la diferencia en el nacimiento del pelo.
Si quieres subir el tono de tu piel luego puedes aplicar polvos bronceantes, pero no ocupes la base para eso!

3. Cobertura
Las bases pueden tener un nivel de cobertura ligero, medio o alto. Entre más “gruesa” sea la base más va a “tapar” una imperfección, pero también se notará más que estamos maquilladas. Por eso es importante definir qué tipo de cobertura necesitamos.
Si tu piel es pareja de color puedes usar cobertura ligera. Si tienes manchas y diferentes tonos, usamos cobertura media. Y si hay muchas manchas, acné, cicatrices o vitíligo lo ideal es una base de cobertura alta.
También es importante tener en cuenta la luz con la que vamos a usar el maquillaje.
Para el día es ideal usar bases más ligeras y en la noche podemos usar bases que aporten mayor cobertura.
Estos 3 puntos los puedes aplicar en cualquier formato de base (líquida, polvo, barra o cushion)
Recuerda que la base debe hacer que nuestra piel se vea pareja, sana, y radiante.

Tips

  • Las bases se pueden mezclar entre si. De esta forma puedes cambiar el nivel de
    cobertura y la tonalidad.
  • La mejor manera de aplicar la base es desde el centro del rostro hacia afuera. (el
    centro es donde generalmente necesitamos mayor cobertura)
  • La base se puede aplicar con brochas de pelo sintético o usando los dedos.
  • Al ser un producto que se aplica directo sobre toda la piel, la base es uno de los
    productos de maquillaje en los que vale la pena invertir.

Mis favoritas?
Generalmente me gusta maquillar con bases líquidas (aunque algunos formatos cushion me encantan!) y con cobertura media.